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“No diagnosticamos la osteoporosis porque en muchos casos no pensamos en ella”

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¿Dónde desempeña su labor asistencial actualmente?
En el momento de realizar el trabajo era residente de 4º año, por lo que en mayo de este año soy facultativo especialista en el Área de Vigo y estos meses he desempeñado mi trabajo en el PAC de Vigo.

¿A qué porcentaje de la población afecta la fractura de cadera osteoporótica en nuestro país?
La fractura de cadera osteoporótica en España afecta cada año en torno a 60.000 pacientes, con aumento de la incidencia conforme avanza la edad de los pacientes (la mayoría de las fracturas son en pacientes de más de 75 años), siendo más prevalente, entorno al 60-65 %, las fracturas de cadera osteoporótica en las mujeres, así como el aumento de la incidencia con el aumento de la edad.

La causa principal de las fracturas es la osteoporosis que es una enfermedad que provoca una disminución de la densidad de los huesos, lo que conlleva una disminución de la resistencia de los mismos frente a traumatismo o sobrecargas, que conlleva la posibilidad de fracturas. Entre las causas más habituales de osteoporosis destacan el envejecimiento, la postmenopausia y el consumo de fármacos.

¿Cree que la Atención Primaria trata de forma adecuada este problema de salud? ¿Qué y cómo debería mejorar?
Como indica nuestro estudio, a pesar de tener tratamientos efectivos (así los demuestran los ensayos clínicos), los pacientes, a lo largo del periodo a estudio, se siguen fracturando incluso más que antes, por lo que probablemente desde la Atención Primaria algo está fallando. Quizás, estamos tratando a los pacientes que no lo necesitan y nos estamos dejando a aquellos que realmente se beneficiarían de los mismos. Además, no diagnosticamos la osteoporosis porque en muchos casos no pensamos en ella, ya que en los últimos años han incrementado muchas patologías que conllevan un riesgo de osteoporosis, ya no solo por la enfermedad, si no por los fármacos empleados para tratarla, por lo que, sobre todo refiriéndonos a los hombres, estemos infradiagnosticando y no poniendo tratamiento en la prevención de la osteoporosis.

Deberíamos empezar a pensar más en esta patología y diagnosticar correctamente a los pacientes que se puedan beneficiar de un tratamiento preventivo, y asegurarnos, de que los pacientes que ya están con tratamiento, sea realmente necesario. A todo ello debemos sumarle, que una amplia mayoría de la sociedad, parte de un sedentarismo muy importante, que aumenta el riesgo de osteoporosis, y cuyos hábitos adquiridos son difíciles de romper, a pesar de las recomendaciones dadas, y también debemos tener en cuenta que la esperanza de vida de nuestro país es cada vez más elevada, algo que eleva el riesgo de osteoporosis y posterior fractura osteoporótica.

¿Porque decidió abordar ese tema en su investigación? ¿Ha tenido alguna experiencia personal relacionada con esta materia?
Se trata de un tema controvertido, en el que no solo se ve un aumento importante de la mortalidad en pacientes que sufren una fractura de cadera osteoporótica, si no también gasto que ello que conlleva para nuestro sistema de salud, a pesar de que disponemos de tratamientos en teoría efectivos (así se demuestran en los ensayos clínicos), sin que la tendencia de la fractura haya cambiado en ningún momento. Todo ello nos hace preguntarnos, que hacemos bien y que hacemos mal y que implicaría esto para los pacientes.

No he tenido ninguna experiencia personal sobre este tema en concreto.

¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de su investigación?
Nuestro objetivo principal fue analizar la incidencia de fractura de cadera de España, en relación con la dispensación de medicamentos para la prevención de la fractura de cadera osteoporótica entre el 2000 y el 2018.

Secundariamente analizamos la evolución de la fractura de cadera en los distintos subgrupos por sexo y grupos etarios de población y la evolución de la dispensación de los fármacos aprobados en nuestro país para la prevención de la fractura de cadera.

¿Y las conclusiones más destacadas?
Al terminar nuestro estudio, concluimos que: la incidencia de las fracturas de cadera en los hombres aumenta a medida que avanza la edad; que hay un incremento de la incidencia de fractura de cadera a mayor edad, con una leve disminución a partir del 2015, que se podría explicar con la mejoría de los hábitos higiénico-dietéticos; que se ha presentado un aumento continuo hasta el 2009 del consumo de fármacos, con una disminución progresiva desde 2010. Esta inflexión podría justificarse por la publicación de estudios entorno a esas fechas donde su consumo se asocia con fracturas atípicas, osteonecrosis y eventos cardiacos, así como la falta de evidencia de tratamientos de duración superior a 5 años, todo ello podría haber motivado un cambio en las prescripciones de dichos fármacos. Finalmente, se mostró una correlación positiva entre la incidencia total de la fractura de cadera osteoporótica en las mujeres y el consumo de medicamentos con indicación en su prevención.

Asumiendo la eficacia de los medicamentos, demostrada en los ensayos clínicos, podríamos deducir la inadecuada selección de los pacientes que se beneficiarían de la reducción de fractura de cadera. En el Registro Nacional de Fractura de Cadera (RNFC) entre enero y octubre de 2017 realizada por Ojeda et al.1 se recogió que el 95 % de los pacientes no recibían tratamiento farmacológico previo con indicación en la fractura de cadera osteoporótica.

 

 

Visto 220 veces Modificado por última vez en Miércoles, 31 Agosto 2022 11:15
ORTIZ SANCHEZ FRANCISCO

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