MENÚ

CAUSAS QUE PUEDEN ESTAR DETRÁS DEL PICOR / PRURITO Destacado

Valora este artículo
(0 votos)
ImagenAutor Dra. Jenny Dávalos Marín Coordinadora del Grupo de Trabajo de Dermatología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG)
Volver

¿Por qué se produce el picor? ¿A qué mecanismos responde? ¿Está relacionado con el dolor? ¿Sirve como defensa frente a ciertas agresiones externas o internas?

El prurito es un síntoma que puede ser tan incómodo que afecta la calidad de vida del paciente, le impide conciliar el sueño y por consiguiente el descanso y su estado de ánimo. Por otra parte, estas lesiones se infectan y afectan aún más más la píen haciendo más gruesa (Luque ufo ando la piel) y agravando la enfermedad subyacente; dicho lo anterior no es de sorprender que es uno de los motivos más habituales de consulta del médico de atención primaria sea: “siento picor doctor ¿qué hago?”.

Es importante conocer por el médico y por el paciente que el síntoma prurito o picor puede estar producido por varias enfermedades no solo de la piel, metabólicas o inclusive psicológicas. También se utiliza como signo de valoración de la enfermedad. El paciente que tiene picor induce un ciclo pica. Cuando la piel presenta irritación los más por rascado los mastocitos liberan una sustancia química, llamada histamina, que es la responsable de la vasodilatación de los vasos sanguíneos, lo que aumenta la inflamación y la perpetuidad del rascado. 

Por otra parte, se ha mencionado que cuando tenemos ese picor intenso podemos identificarlo como dolor.  Se ha descrito que las vías que regulan el dolor son diferentes a las que regulan el picor; es decir, el picor está mediado por fibras muy diferentes al dolor. Se forma a través de las fibras de señalización C cutáneas, fibras sin médula que se encuentran en la epidermis y en la zona de la unión epidérmica.

Por otro lado, es importante reconocer que un síntoma es una señal de que algo no va bien y está causando cambios en la integridad cutánea o es alguna otra manifestación inflamatoria o metabólica que causa picor. Los agentes externos con los cuales muchas veces limpiamos nuestras casas, los utilizamos en el trabajo, cosméticos, perfumes, insectos pueden inducir inflamación y daño en la integridad cutánea y favorecer picor.  Por otra parte, este síntoma también puede indicar que padecemos enfermedades hepáticas, renales, hematológicas y metabólicas como es la diabetes. Y no olvidar que las alteraciones psicológicas pueden manifestarse como picor.

El prurito puede ser consecuencia de:

  • Enfermedades cutáneas
  • Enfermedades sistémicas
  • Trastornos neurológicos
  • Trastornos psicológicos
  • Medicamentos y productos químicos.

¿Puede constituir un signo de alerta de enfermedades? ¿Cuáles?

El prurito está indisolublemente ligado atópico y a la psoriasis vulgaris, más del 80% sufren picores. Entre las enfermedades sistémicas no dermatológicas que inducen el prurito se encuentran la insuficiencia renal crónica, las enfermedades hepáticas y tiroideas, los linfomas y los carcinoides. Los pacientes con cirrosis biliar primaria sufren picores con especial frecuencia; más del 50% están afectados. Con menor frecuencia, el síntoma aparece en enfermedades renales o en la enfermedad de Hodgkin. Sin embargo, No hay que olvidar como causa del picor los medicamentos entre ellos algunos antibióticos.  Antidepresivos, antihipertensivos etc. Por otra parte, como se ha mencionado anteriormente, el control del picor en diferentes patologías nos indican el control de la misma y uno de los objetivos es romper el ciclo picor rascado.

¿El estrés causa picor? ¿Por qué sí o por qué no?

Este picor por estrés puede darse en cualquier etapa vital, pero es sobre todo frecuente entre las mujeres de 15 a 40 años de edad. Los picores en el cuerpo por estrés por cambios en el flujo de la sangre, un aumento de la temperatura de la piel y una mayor sudoración como consecuencia de libera más histamina y, con ello, se favorece este picor.

El picor en el cuerpo por estrés no debería obviarse nunca, ya que condiciona en menor o mayor medida el día a día de quienes lo sufren, afectando su calidad de vida y aspectos como la productividad y la calidad del sueño. Todo ello, a su vez, favorece y empeora los cuadros de depresión y ansiedad, generando más picor y creando un círculo picor-rascado es difícil de romper.

¿Cómo se puede distinguir el picor debido a causas 'normales' como granos, erupciones, excesiva sequedad de la piel... del picor que producen enfermedades como la diabetes, la enfermedad renal u otras patologías?

Si, se puede diferenciar por su localización y comportamiento de la lesión. El eccema la piel presenta zonas de rojez, afecta pliegues de manera más habitual, descamación, engrosamiento de la piel, en cambio las lesiones en la diabetes suelen tener una piel muy seca y se asocia a mala circulación “neuropatía” y el hepático es muy intenso sin lesiones primarias.

¿Es un signo útil para el diagnóstico de dichas enfermedades o es demasiado inespecífico?

Puede ayudar al diagnóstico y sobre todo en el pronóstico del control de la enfermedad. Sin embargo, no hay que olvidar que algunas enfermedades metabólicas son un reto y debemos tomar en cuenta este síntoma como uno más de los que se necesitan para el diagnóstico de una patología.

¿En los casos en los que se descarta que se deba a una patología grave, ¿cómo se trata el picor generalizado?

  1. Educación al paciente del cuidado de su piel. Explicarle el ciclo picor rascado picor. Si, podemos darle un diagnóstico eso ayudará entender que el picor es un síntoma que debemos controlar cuidando la piel y debemos romper el picor perpetuo.
  2. Hidratación cutánea. Emolientes de óxido de zinc, mentol, lidocaine al 2,5%. Limpiadores suaves de la piel que estén libres de perfumes.
  3. Minimizar el rascado:
  4. Uñas cortas, guantes de algodón, rascar con la palma de la mano.
  5. Evitar duchas largas
  6. Evitar frotar la piel con la toalla
  7. Utilizar ropa de algodón.
  8. Evitar alimentos como el vino, comidas calientes.
  9. Tratamiento farmacológico
  10. Antihistamínicos
  11. Se ha demostrado la utilidad de los antidepresivos como la paroxetina para el control del prurito crónico.

En definitiva, el prurito es un síntoma infratratado e infravalorado. Su valoración y manejo requiere un abordaje integral tanto médico como psicológico.

Visto 55 veces Modificado por última vez en Jueves, 17 Septiembre 2026 12:02