El plazo para responder a este caso ya ha terminado. Estad atentos a nuevos casos del concurso que se anunciarán en los perfiles de redes sociales de la SEMG
Varón joven de 19 años, que acude por presentar ardor en las plantas de los pies, desde hace ya algo más de una semana, junto a un mal olor marcado de las plantas de los pies y sudoración excesiva. Cuando se le pide que nos muestre las plantas de los pies, observamos las lesiones de la imagen.
Suele utilizar habitualmente y durante el mayor tiempo del día zapatillas deportivas. No refiere antecedente personal de diabetes. Y no es la primera vez que le pasa. Indica que se lava con frecuencia los pies, pero que sigue oliendo mal, incluso las zapatillas las tiene que ventilar por las noches.
Descripción Imagen caso:
Se observan lesiones a nivel plantar donde, sobre un fondo ligeramente eritematoso y brillante, se observan lesiones redondeadas y deprimidas, de un tamaño muy similar entre ellas, con el estrato córneo alterado y de aspecto blanquecino algodonoso, sobre todo en ambos talones. Tienen tendencia a la confluencia llegando a formar una placa bien delimitada en el talón izquierdo.
La anamnesis (sudoración excesiva, mal olor, ardor plantar) junto a la exploración clínica (hoyuelos erosionados del estrato córneo), nos hace inclinar nuestra sospecha diagnóstica de que estamos ante un caso de queratolisis plantar sulcatum o punctata, entidad bastante frecuente en adultos jóvenes, que usan zapatillas deportivas poco transpirables, de forma continuada.
QUERATOLISIS PLANTAR SULCATUM O PUNCTATA:
La queratolisis (queratólisis) plantar sulcatum, también denominada queratólisis plantar punctata, queratólisis excavada o en hoyuelos, es una enfermedad cutánea superficial de origen infeccioso, que se da en zonas con clima templado-cálido y húmedo, siendo infrecuente en climas fríos. En su patogenia se observan implicados varios gérmenes: Micrococcus sedentarius, Dermatophilus congelensis, Streptomyces y el Corynebacterium.
Es un cuadro observado con mayor frecuencia en varones jóvenes (18-30 años)
Se caracteriza clínicamente por la aparición en la piel plantar lesiones crateriformes redondeadas, de profundidad variable (0,5-0,7 mm), con tendencia a veces a confluir formando placas erosivas de bordes serpiginosos o geográficos, junto a la sensación de ardor y quemazón doloroso al caminar, y un cuadro de hiperhidrosis maloliente. Se suelen observar en las zonas plantares de mayor presión (cara ventral del primer dedo del pie, la almohadilla plantar y el talón), aunque también pueden formarse en otros puntos. Las zonas interdigitales suelen estar afectadas.
El diagnóstico nos lo da el aspecto clínico de las lesiones, junto a la sudoración excesiva y el mal olor. En casos dudosos, se descartará la presencia de hongos (pruebas de examen en fresco con KOH y cultivo). Con la luz de Wood, podemos observar una fluorescencia característica rojo coral.
Se hará diagnóstico diferencial con la tiña pedis (expresión clínica muy variada pero nunca forma lesiones pitts), tiña nigra plantar (lesiones maculares marrones oscuras en palmas y plantas) y eritrasma (lesiones maculares eritematoparduzcas intertriginosas). También debemos descartar alteraciones de la queratinización como la queratodermia punctata (lesiones hiperqueratósicas puntiformes amarillentas en palmas y plantas), queratodermia espinosa (lesiones queratósicas filiformes), y con la poroqueratosis plantar (lesiones puntiformes sobreelevadas).
Algunos autores describen dos formas clínicas:
Para su tratamiento, a parte de medidas higiénicas y preventivas (zapatos adecuados) se recomienda aplicar fomentos antisépticos y anticongestivos (sulfato de zinc 1-4/103, sulfato de cobre 1/103, cloruro de aluminio 20%). Junto a la utilización de antibióticos tópicos: ácido fusídico, eritromicina, clindamicina, mupirocina, gentamicina, y miconazol.