Declaración Conjunta
Los trastornos por deficiencia de yodo (TDY) representan una amenaza para la salud mundial de las personas y de las sociedades. Los efectos adversos de la deficiencia de yodo son diversos e imponen una carga significativa en los sistemas de salud pública. Aunque este hecho está bien establecido, los programas de prevención de TDY reciben sorprendentemente poca atención por parte de los legisladores, los líderes de opinión y el público. Los epidemiólogos, endocrinólogos y nutricionistas europeos que investigan los TDY, bajo el paraguas de la acción de investigación e innovación de Horizon2020 EUthyroid (Identificación del proyecto: 634453, http://euthyroid.eu/), están cada vez más preocupados por la deterioro del compromiso de los políticos para abordar las estrategias de salud pública contra los TDY de las poblaciones europeas.


Declaracion Cracovia sobre el Yodo PORTADAAntecedentes
Con muy pocas excepciones, como Islandia, Europa es un continente con deficiencia de yodo. Los adultos que viven en regiones con deficiencia de yodo tienen un alto riesgo de bocio, nódulos tiroideos e hipertiroidismo. El hipertiroidismo subclínico, como un TDY común y frecuentemente no diagnosticada, se asocia estrechamente con un mayor riesgo de mortalidad y enfermedad coronaria. Además, la deficiencia de yodo durante el embarazo y la lactancia materna está muy extendida en Europa y afecta negativamente al desarrollo del niño. Incluso la deficiencia leve o moderada de yodo de la madre afecta la síntesis de las hormonas tiroideas y puede perjudicar el desarrollo del cerebro, la función neurocognitiva y reduce el coeficiente de inteligencia de la descendencia. Durante el embarazo, las mujeres tienen una necesidad marcadamente mayor de yodo, que a menudo no está cubierta por las fuentes de alimentos y los suplementos de yodo.

Debido a la falta de datos válidos, no estamos seguros de la magnitud del problema, pero las estimaciones sugieren que hasta el 50% de los recién nacidos en Europa están expuestos a la deficiencia de yodo.
La deficiencia de yodo puede prevenirse de manera fácil y económica mediante la fortificación del yodo, generalmente mediante el suministro de sal yodada. Más específicamente, la sal yodada debería reemplazar a la sal no yodada en casi toda la producción de alimentos, al menos en áreas donde la fortificación no aumentaría el riesgo de ingesta excesiva de yodo. Este enfoque no aumentará la ingesta total de sal, que está en línea con las recomendaciones dietéticas actuales. Sin embargo, persisten algunos retos para su implementación, particularmente en Europa debido a la fragmentación y la diversidad de enfoques. El consorcio EUthyroid ha estado recopilando experiencias de los distintos programas nacionales de prevención de los TDY. La Declaración de Cracovia sobre yodo tiene como objetivo definir las tareas más importantes para la prevención óptima de los TDY cuando se han introducido programas y señalar las responsabilidades para llevarlas a cabo.

Asegurar una Europa Eutiroidea
Nosotros, signatarios de la Declaración de Cracovia sobre Yodo, solicitamos a los legisladores, funcionarios de salud pública, científicos y al público que unan fuerzas para garantizar que las estrategias existentes para prevenir los TDY se implementen en toda Europa para alcanzar y asegurar un estado de yodo suficiente en toda Europa.

 pdfLA DECLARACIÓN DE CRACOVIA