SEMG
Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia
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Una buena comunicación entre profesional sanitario y paciente reduce el dolor hasta un 20%
Pacientes y profesionales sanitarios contarán con un checklist de actuaciones para mejorar la comunicación
En muchas ocasiones, el sanitario no sabe lidiar con las expectativas equivocadas del paciente que padece dolor
Madrid, 22 de septiembre de 2022. Una buena comunicación entre profesionales sanitarios y pacientes puede reducir el dolor crónico un 20%, mejorar la movilidad un 25% y reducir la ansiedad en un 25%, según el primer Consenso para mejorar la comunicación clínica en dolor crónico, impulsado por el Instituto #SaludsinBulos y elaborado con la participación de una veintena de representantes de sociedades científicas, colegios profesionales y asociaciones de pacientes. En cambio, una mala comunicación con el paciente ocasiona costes al sistema sanitario, mala adherencia, visitas repetidas a consultas y denuncias.[i]
Los expertos han llegado a estas conclusiones después de revisar los estudios existentes[ii] sobre los efectos de una comunicación clínica efectiva en la salud de los pacientes con dolor, tanto desde el punto de vista físico como psicológico, y de debatir las posibles soluciones en una metodología de design thinking.
Para mejorar la comunicación de una afección compleja y subjetiva que supone, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la mayor amenaza para la calidad de vida mundial”, estos expertos han creado, dentro del documento de consenso, un listado de preguntas o checklist con versiones para el profesional sanitario y para el paciente. Esta herramienta práctica servirá para comprobar la calidad asistencial en dolor y explorar áreas de mejora.
El listado examina si la consulta o teleconsulta de dolor tiene las condiciones idóneas para ser llevada a cabo, tanto en lo que se refiere a tener un espacio con intimidad como a la dotación de equipos y también valora la empatía y las habilidades verbales y no verbales del profesional sanitario. Es un protocolo que intenta proporcionar una pauta a seguir en las consultas pues, según los expertos reunidos en el consenso, “no existe un modelo en la actualidad que fomente un trato digno, basado, entre otros aspectos, en creer al paciente cuando le duele algo”.
“Una comunicación clínica de calidad en dolor es muy importante pues, además de mejorar la satisfacción del paciente y la adherencia a los tratamientos, tiene efectos directos sobre la salud. Y, para lograrlo, es clave trabajar la humanización, la escucha activa, proporcionar
información veraz y favorecer la comprensión”, explica Carlos Mateos, coordinador del Instituto #SaludsinBulos.
Para la responsable del Grupo de Trabajo de Dolor de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la doctora Juana Sánchez Jiménez, en el dolor crónico “la buena relación terapéutica se establece principalmente con empatía y una escucha activa”.
En este sentido, la doctora Sánchez cree que el paciente que padece dolor crónico necesita “ser creído”. “La sinceridad en el trato y el manejo de las expectativas va a generar una corriente de satisfacción y confianza que ayudará a luchar contra la desinformación y las pseudoterapias que tanto daño provocan”, afirma la experta.
La representante de la SEMG apuesta por “acercar la realidad de lo que disponemos y sabemos, lo cual ayuda a mejorar la convivencia con la patología y a explorar la mejoría con el tratamiento de los factores acompañantes del dolor, como la ansiedad, las alteraciones del sueño y la soledad”.
Solucionar los problemas en la atención del dolor y proponer soluciones
Entre los problemas que analiza el consenso destacan que, en muchas ocasiones, el profesional sanitario no sabe lidiar con las expectativas equivocadas del paciente que sufre dolor y que proceden muchas veces de internet, las redes sociales o el entorno. Ante ello, los expertos recomiendan promover un acuerdo mutuo entre sanitario y paciente sobre los objetivos terapéuticos a conseguir. Además, la mala preparación de las consultas es otro problema que afecta a la eficacia de la asistencia médica. El consenso apunta que, por lo general, “no hay un conocimiento mutuo ni el profesional sabe nada sobre las necesidades del paciente antes de la consulta”. Como posibles soluciones, el envío previo y posterior de formularios ayuda a aclarar las ideas de cara a la consulta y es fundamental que el paciente acuda acompañado por una persona de confianza.
Otro de los problemas que preocupan a los firmantes del documento de consenso es la soledad del paciente con dolor crónico que, al no tener recursos ni herramientas para informarse de forma veraz, cae en la desinformación y en las pseudoterapias. Este enfermo necesita información en papel proporcionada por el profesional sanitario, apoyarse en otros pacientes y recibir, en suma, información audiovisual comprensible y accesible.
“Muchas redes sociales engañan y propagan desinformación en dolor. Profesionales sanitarios y pacientes deben recibir formación y recursos para identificar y colaborar en desmontar estos bulos”, comenta el doctor Luis Miguel Torres, presidente de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR) del Grupo de Dolor y Cuidados Paliativos de SEMERGEN.
En lo que se refiere a la consulta de la Unidad de Dolor, el consenso señala la importancia de crear un ambiente favorable y tranquilo, fomentando la escucha activa, mostrando empatía y siempre creyendo en el dolor que manifiesta el paciente. Se le deberá ofrecer una información clara, adaptada a su nivel de comprensión y ajustada a expectativas reales en cuanto a los resultados del tratamiento. “Esto favorecerá una relación médico paciente basada en la confianza que mejorará los resultados terapéuticos y disminuirá la “necesidad” de recurrir a pseudoterapias que la mayor parte de las ocasiones desvirtúan la ciencia y seducen con promesas irreales a pacientes en mayor o menor grado desesperados”, indica la doctora Maria Eugenia Centeno, médico anestesiólogo en la Unidad del Dolor del Complejo
Asistencial Universitario de Palencia y vocal de la Sociedad Española del Dolor (SED).
Para finalizar, el documento incide en la importancia de trabajar de forma multidisciplinar para mejorar la comunicación clínica en dolor y de idear estrategias de comunicación conjuntas para que los mensajes sean claros y lleguen a pacientes y familiares.
El Consenso sobre la comunicación clínica en dolor ha contado con la participación de representantes de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR), la Sociedad Española del Dolor (SED), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Asociación Española de Enfermería Comunitaria (AEC), el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), el Foro Español de Pacientes, la Fundación Sinedolore y la colaboración de la paciente y divulgadora en dolor Maite Padilla.

Tras casi 20 meses de trabajo conjunto, el Grupo de Trabajo Colaborativo, formado por más de medio centenar de entidades científicas y profesionales, evoluciona y se convierte en la Red Española de Investigación en COVID persistente (REiCOP) con formato de asociación científica.
El acto de constitución como asociación de REiCOP se ha celebrado en la sede de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) de la mano de las entidades fundadoras que han participado presencialmente en la sesión de firma del acta fundacional.
REiCOP seguirá colaborando con las 57 entidades científicas y profesionales, con la finalidad de incrementar el conocimiento de la COVID Persistente y regularizar la situación de salud de los afectados por esta nueva enfermedad que afecta, al menos, a un 10% del total de los contagiados por SARs-COV-2.
Madrid, 8 de septiembre de 2022 – La Red Española de Investigación en COVID Persistente (REiCOP) ha celebrado hoy el acto de constitución como asociación en la sede de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Esta Red, de la que forman parte un total de 57 entidades científicas y profesionales, tiene como finalidad incrementar el conocimiento de la COVID Persistente y regularizar la situación de salud de los afectados por esta nueva enfermedad, como uno de los grupos de referencia de investigación en Long COVID.
Tras casi 20 meses de trabajo conjunto, el grupo colaborativo evoluciona y se consolida en una nueva asociación, la Red Española de Investigación en COVID persistente (REiCOP), con formato de asociación científica, que agrupará, junto con los colectivos de afectados, a todas aquellas organizaciones científicas y profesionales interesadas en mejorar la atención sanitaria prestada a los pacientes COVID Persistente.
El Long COVID o COVID persistente lo padecen al menos el 10% de las personas que han sufrido una infección por SARS-CoV-2, individuos de cualquier edad y con síntomas que persisten semanas o meses después, aparecen de nuevo o reaparecen, con una clínica polisintomática e intensa que en gran parte de los casos incapacita a los afectados.
El acto de constitución como asociación se ha celebrado en la sede de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) de la mano de las entidades fundadoras que han participado presencialmente en la sesión de firma del acta fundacional. Próximamente, se irán incorporando como socias el resto de sociedades y entidades que participan en el grupo colaborativo.
Los expertos que forman parte del Comité Ejecutivo de la Red Española de Investigación en COVID persistente son la doctora Pilar Rodríguez Ledo, representante de SEMG y partir de ahora presidenta de REiCOP; el doctor José Ramón Blanco Ramos, representante de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que ocupará el cargo de vicepresidente 1º de REiCOP; Esther Rodríguez Rodríguez, representante de Long COVID ACTS y vicepresidenta 2º de REiCOP; Inma Mediavilla Herrera, representante de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y secretaria de REiCOP; y Luis García de Guadiana, representante de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQC-ML) y tesorero de REiCOP.
Los vocales de la Comité Ejecutivo de la Red Española de Investigación en COVID persistente serán, a título individual, los doctores Anna González Neira, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Francisco Mera Cordero (Blue HealthCare), Jesús Díaz Manglano (Sociedad Española de Medicina Interna), Joan B. Soriano Ortiz (Hospital La Princesa), Lourdes Mateu Pruñosa (Hospital Universitari Germans Trias i Pujol), Paula Sánchez Diz (SEMG) y Verónica Tiscar González (Organización Sanitaria integrada Bilbao-Basurto e Instituto de Investigación Sanitaria Biocruces Bizkaia). Del mismo modo, formarán parte del Comité como vocales y en representación de sus organizaciones Ana Molinero Crespo (Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria); Aurora García Lerin, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN); José Méndez Gordito (Asociación Madrileña de Covid Persistente); Nerea Montes Castro (Long COVID Aragón); María Eugenia González Domínguez (Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo) y María Pacheco Delgado (Asociación Española de Biopatología Médica-Medicina de Laboratorio).
Enfoque holístico e integral
Durante el acto fundacional de la Red Española de Investigación en COVID Persistente se ha recordado que el principal objetivo de REiCOP es incrementar las evidencias respecto a esta afectación y solventar las carencias asistenciales de los afectados bajo el prisma de un enfoque holístico e integral, en un sistema que conozca las necesidades de salud de los pacientes y de un modo multidisciplinar y colaborativo. El trabajo colaborativo inter y multidisciplinar es imprescindible para avanzar en la mejora de su atención.
Para alcanzar estos objetivos, se han definido distintas líneas estratégicas basadas en la investigación, la docencia y la elaboración de procedimientos asistenciales actualizados y basados en la mejor evidencia disponible, de las que se prevén grandes avances en el último trimestre del año.
Por una parte, la actualización de la Guía Clínica para la Atención al paciente COVID persistente arrancará de manera inminente con el fin de publicar, a principios de 2023, una nueva versión del documento, con contenido actualizado y avalado por las 57 entidades colaboradoras, y que incorpora como novedad el sistema GRADE como forma de trabajo.
De mismo modo, y para que los profesionales cuenten con el apoyo en su trabajo diario de la información de la guía consensuada, se encuentra en fase de desarrollo una APP que ayude a los profesionales en el diagnóstico y en la toma de decisiones. La Red informó de que actualmente se está trabajando en una versión beta que pretende salir a la luz antes de final de año.
REiCOP planteará también un programa formativo sobre COVID persistente dirigido a profesionales sanitarios y con aval universitario para este curso académico 2022-2023. Actualmente se están evaluando las distintas propuestas formativas.
Registro clínico con base en Atención Primaria
Dentro de las propuestas de investigación iniciales, uno de los proyectos más ambiciosos que propone REiCOP es el desarrollo de un registro clínico, de base en la Atención Primaria, complementado por la atención hospitalaria y la actividad de entidades pioneras en la investigación de nuestro país, en el que se recabarán datos básicos para identificar los factores clínicos y genéticos asociados al desarrollo de COVID Persistente. REiCOP ha informado que, por una parte, el registro clínico está en fase de revisión y que pronto se comenzará a trabajar con la versión definitiva. Por otra parte, se ha iniciado el reclutamiento de pacientes para el estudio genético y el consiguiente análisis de las muestras recogidas. En concreto, se espera analizar más de un centenar de muestras a lo largo del próximo mes.
Otros proyectos abarcan también el desarrollo y validación de una escala asistencial a partir de la información obtenida en el registro clínico, para evaluar de una forma integral y holística a los pacientes que sufren Long COVID, más allá del seguimiento de cada uno de sus síntomas. El equipo de investigación se reunirá a lo largo del próximo mes para comenzar con los primeros pasos del diseño de la escala integral.
Desde la Red de investigación también se centrarán en como proyectos destinados al estudio de la eficacia de distintos fármacos para el tratamiento específico de la afectación y el estudio de flujos asistenciales incorporando la experiencia del paciente.
Sumar esfuerzos entre profesionales y pacientes
Con REiCOP se culmina el proceso colaborativo de un grupo de trabajo científico, dinámico, abierto a la colaboración inter y multidisciplinar, con un enfoque holístico en el que profesionales y pacientes avanzan juntos en la búsqueda de nuevas evidencias que aporten luz en la mejora de la asistencia del gran problema sociosanitario que supone la COVID persistente dentro de la evolución de esta pandemia. Con la citada Red se abren nuevas expectativas a la hora de facilitar el avance en este camino conjunto, iniciado hace casi 20 meses, con el principal objetivo de sumar esfuerzos de todos aquellos involucrados en la atención de esta emergente patología.

¿Dónde desempeña su labor asistencial actualmente?
En el momento de realizar el trabajo era residente de 4º año, por lo que en mayo de este año soy facultativo especialista en el Área de Vigo y estos meses he desempeñado mi trabajo en el PAC de Vigo.
¿A qué porcentaje de la población afecta la fractura de cadera osteoporótica en nuestro país?
La fractura de cadera osteoporótica en España afecta cada año en torno a 60.000 pacientes, con aumento de la incidencia conforme avanza la edad de los pacientes (la mayoría de las fracturas son en pacientes de más de 75 años), siendo más prevalente, entorno al 60-65 %, las fracturas de cadera osteoporótica en las mujeres, así como el aumento de la incidencia con el aumento de la edad.
La causa principal de las fracturas es la osteoporosis que es una enfermedad que provoca una disminución de la densidad de los huesos, lo que conlleva una disminución de la resistencia de los mismos frente a traumatismo o sobrecargas, que conlleva la posibilidad de fracturas. Entre las causas más habituales de osteoporosis destacan el envejecimiento, la postmenopausia y el consumo de fármacos.
¿Cree que la Atención Primaria trata de forma adecuada este problema de salud? ¿Qué y cómo debería mejorar?
Como indica nuestro estudio, a pesar de tener tratamientos efectivos (así los demuestran los ensayos clínicos), los pacientes, a lo largo del periodo a estudio, se siguen fracturando incluso más que antes, por lo que probablemente desde la Atención Primaria algo está fallando. Quizás, estamos tratando a los pacientes que no lo necesitan y nos estamos dejando a aquellos que realmente se beneficiarían de los mismos. Además, no diagnosticamos la osteoporosis porque en muchos casos no pensamos en ella, ya que en los últimos años han incrementado muchas patologías que conllevan un riesgo de osteoporosis, ya no solo por la enfermedad, si no por los fármacos empleados para tratarla, por lo que, sobre todo refiriéndonos a los hombres, estemos infradiagnosticando y no poniendo tratamiento en la prevención de la osteoporosis.
Deberíamos empezar a pensar más en esta patología y diagnosticar correctamente a los pacientes que se puedan beneficiar de un tratamiento preventivo, y asegurarnos, de que los pacientes que ya están con tratamiento, sea realmente necesario. A todo ello debemos sumarle, que una amplia mayoría de la sociedad, parte de un sedentarismo muy importante, que aumenta el riesgo de osteoporosis, y cuyos hábitos adquiridos son difíciles de romper, a pesar de las recomendaciones dadas, y también debemos tener en cuenta que la esperanza de vida de nuestro país es cada vez más elevada, algo que eleva el riesgo de osteoporosis y posterior fractura osteoporótica.
¿Porque decidió abordar ese tema en su investigación? ¿Ha tenido alguna experiencia personal relacionada con esta materia?
Se trata de un tema controvertido, en el que no solo se ve un aumento importante de la mortalidad en pacientes que sufren una fractura de cadera osteoporótica, si no también gasto que ello que conlleva para nuestro sistema de salud, a pesar de que disponemos de tratamientos en teoría efectivos (así se demuestran en los ensayos clínicos), sin que la tendencia de la fractura haya cambiado en ningún momento. Todo ello nos hace preguntarnos, que hacemos bien y que hacemos mal y que implicaría esto para los pacientes.
No he tenido ninguna experiencia personal sobre este tema en concreto.
¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de su investigación?
Nuestro objetivo principal fue analizar la incidencia de fractura de cadera de España, en relación con la dispensación de medicamentos para la prevención de la fractura de cadera osteoporótica entre el 2000 y el 2018.
Secundariamente analizamos la evolución de la fractura de cadera en los distintos subgrupos por sexo y grupos etarios de población y la evolución de la dispensación de los fármacos aprobados en nuestro país para la prevención de la fractura de cadera.
¿Y las conclusiones más destacadas?
Al terminar nuestro estudio, concluimos que: la incidencia de las fracturas de cadera en los hombres aumenta a medida que avanza la edad; que hay un incremento de la incidencia de fractura de cadera a mayor edad, con una leve disminución a partir del 2015, que se podría explicar con la mejoría de los hábitos higiénico-dietéticos; que se ha presentado un aumento continuo hasta el 2009 del consumo de fármacos, con una disminución progresiva desde 2010. Esta inflexión podría justificarse por la publicación de estudios entorno a esas fechas donde su consumo se asocia con fracturas atípicas, osteonecrosis y eventos cardiacos, así como la falta de evidencia de tratamientos de duración superior a 5 años, todo ello podría haber motivado un cambio en las prescripciones de dichos fármacos. Finalmente, se mostró una correlación positiva entre la incidencia total de la fractura de cadera osteoporótica en las mujeres y el consumo de medicamentos con indicación en su prevención.
Asumiendo la eficacia de los medicamentos, demostrada en los ensayos clínicos, podríamos deducir la inadecuada selección de los pacientes que se beneficiarían de la reducción de fractura de cadera. En el Registro Nacional de Fractura de Cadera (RNFC) entre enero y octubre de 2017 realizada por Ojeda et al.1 se recogió que el 95 % de los pacientes no recibían tratamiento farmacológico previo con indicación en la fractura de cadera osteoporótica.
¿Dónde desempeña su labor asistencial actualmente?
Mi consulta pertenece al centro de salud de Roquetas Norte, en el distrito sanitario de Poniente de Almería. No obstante, como residente actualmente roto por los servicios del H. Poniente.
¿Qué es la esquistosomiasis importada y cuál es su incidencia?
La esquistosomiasis importada consiste en la parasitación por el Schistosoma, de cualquiera de las especies capaces de parasitar al ser humano, en nuestro medio principalmente las especies haematobium o mansoni; en pacientes procedentes de fuera del territorio español, principalmente de África subsahariana.
Según los datos de la OMS, afecta a unos 200 millones de personas en todo el mundo, siendo endémica en 74 países. Otros datos continúan esta misma línea, como los aportados por la AMSE en 2017, pues arrojan que hay alrededor de unos 800 millones de personas en riesgo por el hecho de vivir en zonas endémicas, y contabiliza unos 240 millones de infectados a nivel mundial (85% en África Subsahariana).
En Europa de momento no tenemos casos autóctonos de esquistosomiasis. No obstante, si diagnosticamos casos importados entre los inmigrantes y viajeros que regresan de zonas endémicas, principalmente cuando estos viajes son de larga duración.
¿Por qué es útil la radiografía de abdomen en las personas afectadas? ¿Hay otras pruebas que permitan detectar la esquistosomiasis importada?
La radiografía de abdomen resulta de utilidad en estos pacientes ya que en muchas ocasiones permite visualizar calcificaciones vesicales sutiles o de pequeño tamaño que pueden no detectarse con claridad en la ecografía. Asimismo, es una prueba de imagen de entrada más accesible y rápida que la ecografía o el TC abdominal, lo cual reviste gran importancia porque se puede hacer en la mayoría de centros de salud en la primera visita. Cabe destacar la dificultad para el seguimiento de este tipo de pacientes, en la mayoría de los casos inmigrantes en situación irregular y con poco nivel de castellano, además de baja adherencia a planes terapéuticos y muy susceptibles de perder citas. Por lo que realizar la mayoría de las pruebas en acto único cobra gran importancia.
No obstante, ante la presencia de calcificaciones si estaría indicado ampliar a pruebas de imagen más específicas, principalmente la ecografía de abdomen, para descartar otras lesiones.
En cuanto a las pruebas analíticas, estaría indicado realizar siempre los parásitos en orina, teniendo en cuenta sus limitaciones diagnosticas al ser la eliminación de los huevos de Schistosoma haematobium intermitente, así como una analítica básica de sangre y orina para descartar eosinofilia o afección hepática (más común en el Schistosoma mansoni) y hematuria.
La serología de Schistosoma también estaría indicada en aquellas áreas que la dispongan, teniendo en cuenta que no nos dará información de parasitación activa actual.
¿Por qué decidió abordar ese tema en su investigación? ¿Ha tenido alguna experiencia personal relacionada con esta materia?
El motivo de presentar este caso es el gran peso que esta patología presenta en nuestro distrito sanitario, ya que manejamos una alta tasa de población inmigrante, principalmente subsahariana. No obstante, esto también es aplicable al resto de España, en mayor o menor medida dependiendo de la provincia, ya que formamos parte de una puerta de entrada para este tipo de migrantes al resto de Europa.
Durante mi rotación por el centro de salud, así como por la unidad de Medicina Tropical (subunidad a cargo de Medicina Interna en mi distrito) tuve la oportunidad de ver y diagnosticar muchos casos de esquistosomiasis importada, siendo una de las principales patologías infecciosas junto con la hepatitis B, TBC y el VIH, en este tipo de población.
¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de su investigación?
El objetivo principal fue dar a conocer la importancia y relevancia de esta parasitación en nuestro medio, así como la importancia de aplicar un correcto cribado o protocolo de atención inicial al inmigrante para detectar las principales patologías que estos suelen presentar, muchas de ellas de carácter infeccioso. En nuestro distrito sanitario dicho protocolo está muy interiorizado en los servicios de Atención Primaria, siendo una serie de intervenciones y pruebas de fácil y rápido acceso.
¿Y las conclusiones más destacadas?
Como conclusiones de este caso me gustaría que se sacasen las siguientes:
Primero la importancia de pensar en enfermedades importadas de otros países, no solo la parasitación por Schistosoma haematobium, sino también por otros parásitos frecuentes como puede ser el Schistosoma mansoni, Strongiloides así como TBC, sífilis, VHB, VHC, VIH. Así mismo pensar en otro tipo de patologías que por sus características pueden presentar esta población y no haber sido diagnosticadas en sus países por la dificultad a la hora del acceso a servicios de salud, como puede ser la criptorquidia.
Y segundo, la necesidad de realizar e interiorizar en la consulta de Atención Primaria un adecuado protocolo de atención inicial al inmigrante, el cual debe ser especifico y enfocado a la población de cada área.
Cualquier otra cosa que considere de interés mencionar de su trabajo premiado.
Por último, dar las gracias por el reconocimiento y el interés puesto en este caso por parte del jurado y los miembros de la asociación. Espero que el sacar a la luz casos como este ayude a tener ciertos diagnósticos en cuenta y a mejorar nuestro sistema de salud.
¿Dónde desempeña su labor asistencial actualmente?
Actualmente desempeño mi labor asistencial en un Centro de Salud de Madrid, así como los demás autores del proyecto original.
¿Por qué decidió abordar ese tema en su investigación? ¿Ha tenido alguna experiencia personal relacionada con esta materia?
ecidimos abordar este tema de investigación porque nos dimos cuenta de la elevada demanda de benzodiacepinas por parte de los pacientes que atendemos en nuestra práctica diaria en la consulta de Atención Primaria, así como la prescripción tan prolongada de este grupo farmacológico en la población general y en los mayores de 65 años, que llega a alcanzar hasta los 17 años según las historias que hemos revisado.
¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de su investigación?
El objetivo principal fue conocer el porcentaje de pacientes mayores de 65 años inscritos al centro de Salud de Reyes Magos en Alcalá de Henares (Madrid) con una prescripción potencialmente inadecuada de benzodiacepinas según los criterios STOPP/START de la actualización del año 2014 desde octubre de 2020 a octubre de 2021.
Los objetivos secundarios fueron conocer el perfil demográfico de la población según edad y sexo, las benzodiacepinas más frecuentemente prescritas en función de su vida media (corta, intermedia y larga) y el porcentaje de pacientes con, además de una prescripción potencialmente inadecuada de benzodiacepinas, otro fármaco prescrito con efecto similar (antidepresivos, hipnóticos y neurolépticos).
¿Y las conclusiones más destacadas?
En cuanto al objetivo principal del estudio, el porcentaje de pacientes mayores de 65 años del Centro de Salud Reyes Magos con prescripción potencialmente inadecuada de benzodiacepinas según los criterios STOPP/START de 2014 fue del 86.46%.
En relación con el perfil demográfico, observamos que la prescripción es más frecuente en el sexo femenino, con un 72.1%. Respecto a la edad en la que se prescribieron no identificamos grandes diferencias, con un 50.5% en pacientes entre 65-75 años de edad y un 49.5% en pacientes mayores de 75 años.
En cuanto al motivo de prescripción, podemos observar que los dos motivos más frecuentes fueron la ansiedad y el insomnio, con un 51.3% y un 51.9% respectivamente, seguidos de la depresión (36.1%) y la agitación (7.2%). Solo un 14.4% de las prescripciones se deben a otros motivos no registrados.
Respecto al tipo de benzodiacepina prescrita según su vida media, fueron las de vida media intermedia las más frecuentemente prescritas, hasta en un 50.9%, las de vida media corta en un 43.7% y las menos prescritas fueron las de vida media larga, en solo un 15.3% de los pacientes. Además, observamos que hasta un 11.5% de los pacientes tenían al menos dos BZD concomitantes prescritas.
También estudiamos si estos pacientes presentaban asociaciones con otros psicofármacos, y observamos que un 41.3% se encontraba en tratamiento con antidepresivos, un 8.2% con hipnóticos y un 4.3% con antipsicóticos.
¿Cree que en España está controlado el consumo de medicamentos como las benzodiazepinas? ¿Qué y cómo debería mejorar en Atención Primaria?
Creemos que las benzodiacepinas se consumen en exceso y hemos podido comprobar que la población mayor de 65 años también las consume y, en un porcentaje elevado, de una forma potencialmente inadecuada, siendo más susceptibles de los efectos adversos. Además, hay un importante rechazo por parte de los pacientes a suspender estos fármacos a pesar de explicar que crean mucha tolerancia y mucha dependencia.
Desde Atención Primaria deberíamos potenciar el uso de medidas no farmacológicas para tratar la sintomatología que refieren los pacientes, como optimizar las medidas higienicodietéticas del sueño, ejercicios de relajación para la ansiedad o herramientas para gestión de las emociones. El problema de esto, como en muchos otros aspectos, es el tiempo. Y es que abordar estas recomendaciones conlleva más del tiempo que tenemos por paciente, pero no debemos pensar que es tiempo desaprovechado sino tiempo invertido en disminuir efectos secundarios y polimedicación.
Además, podríamos establecer un protocolo de deshabituación a benzodiacepinas de forma conjunta con enfermería y limitar el uso prolongado, evitando la pauta crónica en la receta electrónica y revisando esta medicación de forma mensual.
¿A qué se debe el aumento de su consumo en los últimos años? ¿Qué riesgos conlleva ese consumo sin control?
Creemos que el abuso de estos fármacos lleva existiendo muchos años, pero su reciente incremento ha podido ser propiciado por la pandemia pos SARS-CoV-2, ya que han aumentado secundariamente patologías como ansiedad, depresión e insomnio.
Además, el consumo excesivo, unido al uso sin el control por parte del médico, conlleva riesgos derivados de sus efectos secundarios como sedación, mareo, somnolencia o caídas, entre otros, que pueden empeorar la situación basal de los ancianos, perjudicando su calidad de vida y aumentando su morbilidad.
Cualquier otra cosa que considere de interés mencionar de su trabajo premiado
Lo más interesante de este estudio es, sin duda, el dato tan elevado de prescripción potencialmente inadecuada de estos fármacos, cualquiera se lleva las manos a la cabeza. Pero no debemos olvidar de que somos los médicos de todas las especialidades los responsables de esto. Por eso, nos ha parecido interesante este trabajo para concienciarnos, tanto a nosotros como a nuestros compañeros, del problema que supone este consumo excesivo que, en algunos pacientes, puede llegar a considerarse adicción.

¿Dónde desempeña su labor asistencial actualmente?
Actualmente trabajo en el Centro de Salud V Centenario, en San Sebastián de los Reyes (Madrid).
¿Por qué decidió abordar ese tema en su investigación? ¿Ha tenido alguna experiencia personal relacionada con esta materia?
Sí, me ha tocado muy de cerca, yo soy la paciente del caso y, cuando se lo expliqué a mis compañeros, les pareció un tema muy interesante y poco conocido. De hecho, uno de los comentarios de un compañero fue “la de pacientes que habremos visto con síntomas así y al final, por no ver nada, no les hacemos ni caso”.
¿Cuáles fueron los objetivos iniciales de su investigación?
Viendo que mis compañeros no lo habían visto antes, creí necesario dar a conocer este síndrome.
¿Y las conclusiones más destacadas?
Una vez que se conoce el síndrome, en el caso de un paciente con síntomas compatibles, se puede pedir una prueba simple (ortopantomografía) para confirmar o no el diagnóstico.
¿Qué es la odinofagia y a qué porcentaje de la población afecta?
Odinofagia es básicamente “dolor de garganta”, es un motivo de consulta muy frecuente, hasta el extremo de que algunos autores lo sitúan como el tercer motivo de consulta a los médicos de Atención Primaria.
¿Cree la Atención Primaria trata de forma adecuada este problema de salud? ¿Qué y cómo debería mejorar?
El problema de este síndrome es que no es muy conocido, por lo que, aunque tenemos los medios para detectarlo en Atención Primaria, es fácil que pase desapercibido.
Cualquier otra cosa que considere de interés mencionar de su trabajo premiado.
Agradecer la posibilidad que me da la SEMG para hacer más visible este síndrome y que mis compañeros lo conozcan.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) concedió el Premio a la Mejor Comunicación de Proyecto de Investigación del XXVIII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia al trabajo titulado ‘Atención centrada en la persona y en la familia: la perspectiva de los pacientes y los profesionales’.
Los autores creen que estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el modelo de asistencia médica. "En el futuro, el desarrollo social y la mayor autoconciencia de los pacientes sobre sus derechos civiles y su deseo de ejercer su autonomía, nos llevarán a una medicina que tenga mucho más en cuenta los aspectos personales de la atención, especialmente en el ámbito de la Atención Primaria".
Madrid, 28 de julio de 2022 – Cada vez que los médicos se centran en los aspectos biomédicos y obvian los aspectos personales del problema que presenta el paciente como persona, se corre el riesgo de indicar planes de tratamiento en subóptimos y de fomentar la dependencia y la medicalización de los pacientes. En este sentido, cobra especial importancia la necesidad de ofrecer un modelo de atención centrada en la persona, esencia de la Medicina de Familia, tal y como reclaman los ganadores del Premio a la Mejor Comunicación de Proyecto de Investigación del XXVIII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia.
La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) concedió este galardón en su cita anual más importante, celebrada el pasado mes de junio, al trabajo titulado ‘Atención centrada en la persona y en la familia: la perspectiva de los pacientes y los profesionales’. Una de sus autoras, la doctora Itxaso Respaldiza Berroeta, explica que “los profesionales generalmente pensamos que hacemos una asistencia muy personalizada. Y lo cierto es que tratamos de hacerlo. Pero es muy difícil sustraernos al modo en que hemos sido entrenados, que ha sido siguiendo un modelo predominantemente biomédico que excluye, a propósito, los aspectos personales de la asistencia”.
Los pacientes, por su parte, aunque han reportado niveles altos de satisfacción en el estudio, cada vez más frecuentemente encuentran que los médicos "no les miran", "no les escuchan", "están a sus cosas"... De alguna forma, “no siempre se sienten tratados como personas por los médicos, sino, más bien, como objetos de estudio. Paradójicamente, esta actitud viene a provocar una especie de frustración que les empuja a exigir más pruebas y más atención, agrandando el círculo de la medicalización”, según la doctora Respaldiza.
Por ello, con su proyecto de investigación lo que tratan es de objetivar de alguna forma cuáles pueden ser las diferencias en la percepción sobre la atención personalizada entre los profesionales sanitarios y los pacientes, “de forma que nos facilite la construcción de puentes que posibiliten acercar los intereses y las actitudes de unos y otros”.
Los residentes y tutores que firman el trabajo y desempeñan su labor en la OSI Barakaldo-Sestao y la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces, junto con la investigadora de Biocruces-Bizkaia, Heather L. Rogers, creen que estamos asistiendo a un cambio de paradigma en el modelo de asistencia médica. “En el futuro, el desarrollo social y la mayor autoconciencia de los pacientes sobre sus derechos civiles y su deseo de ejercer su autonomía, nos llevarán a una medicina que tenga mucho más en cuenta los aspectos personales de la asistencia médica, especialmente en el ámbito de la Atención Primaria”, en palabras de Respaldiza.
Ventajas de la atención centrada en la persona
La atención centrada en la persona se está convirtiendo en “un imperativo hoy día porque así lo demanda la sociedad en numerosos ámbitos de la vida social y la asistencia médica no es ajena a esta tendencia”, siendo además la esencia de la Medicina de Familia. Pero es que, además, según los autores, la atención sanitaria personalizada, y que incluye a la familia, “permite que éstos tomen una actitud más activa y comprometida con su asistencia; que los planes de tratamiento se ajusten mejor a lo que necesita cada paciente, a sus valores y a su forma de entender y vivir la vida, a sus recursos y capacidades”.
Todo ello redunda, como se ha demostrado en numerosos estudios, “en una mayor efectividad de los tratamientos, en menor duración de las estancias hospitalarias, menor número de complicaciones, etcétera. Por su parte, los médicos podrían obtener mayor satisfacción de su trabajo, lo que posibilitaría establecer unas relaciones más honestas y auténticas con sus pacientes y los familiares que los acompañan a las consultas.
Los autores están convencidos de que en la Atención Primaria existe el potencial y que sus profesionales sanitarios están capacitados para abordar la introducción de este modelo de atención centrada en la persona, “pero tampoco podemos negar que actualmente tenemos una limitación técnica y de gestión muy importante, cada vez estamos más desbordados a nivel de tiempos, gestión de agendas, etc. donde un único acto médico ya se vuelve difícil a la hora de cubrir todo lo que el paciente como persona necesita; más aún cuando tratamos de implicar a la familia en la consulta”.
Lo que también es cierto -afirma la doctora Respaldiza-, es que “se trata de un cambio y, cuando se produce un cambio, hay repercusiones en otras actividades que se venían haciendo y que deben transformarse también. Por ejemplo, lo más probable es que, en un primer momento, se precise dedicar más tiempo a cada paciente, aunque a la larga esta inversión de tiempo, no hay la más mínima duda de que resultará muy, muy eficiente. Seguramente, entre otras, será preciso realizar una transformación cultural que lleve a los diferentes miembros del equipo a trabajar con esta perspectiva y liberar a los profesionales clínicos de aspectos burocráticos que pueden ser realizados por otros miembros del personal”, por ejemplo.
Junto a la doctora Itxaso Respaldiza Berroeta, han participado en el estudio premiado por la SEMG en su último congreso nacional Sandra López Caballero, Ander Portugal Martínez, María Cruz Muñoz González, José Manuel Vidal Arboiro, Amaia Rueda Merino, Aitor García Moreno, Juan José Rodríguez Salvador y Margarita López Rey y Heather L. Rogers.
Desde el año 2011, en el que desde este Centro de Estudios se realizó el “Informe propuesta sobre jubilación para el personal facultativo de las instituciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud”, se han venido publicando informes sobre la jubilación, como un tema interesante y muy desconocido para la mayoría de los médicos, sobre todo por la pérdida que supondrá en el poder adquisitivo y que es necesario conocer para buscar solucionarla o adaptarse a la misma.
Este año hemos tenido la suerte de poder asistir al XXVIII Congreso SEMG en Bilbao, para exponer una ponencia sobre este interesante tema, agradecemos enormemente a la organización del Congreso la oportunidad y estamos seguros de que ha supuesto un gran avance en la difusión y el conocimiento de la problemática de la jubilación por parte de la profesión.
Este año vamos a publicar este informe sobre la jubilación ordinaria y otros unos días después sobre la jubilación anticipada y la jubilación demorada.
Muchos médicos, cuando estaban próximos a la edad de jubilación, hace unos años, preguntaban si podían continuar trabajando unos años más. Con los drásticos recortes que hemos sufrido por la crisis, que por desgracia se han traducido en unas condiciones de ejercicio profesional muy penosas (masificación, presión asistencial, falta de sustitutos, acumulaciones, estrés…), ahora son menos los que quieren continuar y muchos los que preguntan ¿cuándo me puedo jubilar?, no aguanto más, estoy agotado, en estas condiciones no quiero seguir.
Un médico en 2022 si cumple los requisitos y condiciones del informe, le correspondería por las cotizaciones que ha realizado, una pensión de jubilación inicial de 3.143 euros brutos al mes, en catorce pagas (44.002 euros brutos/año), pero por desgracia le afecta el tope máximo y la pensión que percibirá será de 2.819,18 euros brutos mensuales (14 pagas) en total 39.468,52 euros brutos anuales. Pero esas cantidades son brutas una vez aplicado una retención aproximada del 21%, el importe neto se queda en unos 2.225 euros/mes.
Se cotiza por más de lo que se puedes finalmente recibir, en este ejemplo recibe 323,82 euros menos al mes de lo que le corresponde por lo que ha cotizado lo que suponen 4.533,48 euros menos al año, que para una esperanza de vida de 20 años a partir de los 65, supone una pérdida de más de 90.000 euros.
Hay pocas posibilidades para evitar estas pérdidas, planes de pensiones, ahorro, demorar la jubilación…. ver el informe completo en pdf.
Existe también el complemento por brecha de género, este año suponen 28 euros por hijo, máximo cuatro hijos. Ver detalles en el informe, donde también hay información sobre incompatibilidades/compatibilidades, uso de recetas del SNS por los médicos jubilados y muy importante información sobre las simulaciones que se pueden hacer en «Tu Seguridad Social».
La profesión médica por su complejidad, dedicación, responsabilidad, estrés, exigencias, penosidad, peligrosidad, horas adicionales a la jornada con las guardias… merecería, al igual que otras profesiones (mineros, bomberos, policía local…) tener un factor corrector y la posibilidad de una jubilación voluntaria entre los 60 y 70 años al igual que los funcionarios y sin tanto recorte. Muchos además, hacen guardias obligatorias que supone una jornada adicional.
Ante la falta de plantilla en muchas especialidades y las muchas jubilaciones que se están produciendo y se producirán en los próximos años, es hora de poner soluciones urgentes, incrementando unos años aún más, el número de plazas MIR en determinadas especialidades (tardan cuatro o cinco años en formarse) y mejorando las condiciones del ejercicio profesional, con plazas estables y mejores retribuciones. También se podría permitir e incentivar a profesionales que voluntariamente lo soliciten, prolongar su vida laboral, sobre todo en especialidades que son claramente deficitarias y no tienen especialistas para reponer las jubilaciones.